Opinión de Enrique Moya Bendezú

EL DÍA NACIONAL DE LA ALPACA...

En el mito fundacional de los pastores de Puno, los APUS viendo a los humanos pobres y solos, dispusieron que las alpacas, llamas, vicuñas y guanacos emergieran del UCU PACHA para acompañar al hombre y ofrecerle su lana para el abrigo y su carne para su hambre. En reciprocidad, estos se obligaban a cuidarlas y protegerlas, pero el día que las maltraten se regresarán y sobrevendrá la pena y el hambre en la tierra.

Las alpacas son seres maravillosos que habitan y reinan en nuestro planeta y en el universo total. En sus representaciones, suelen mostrarse cuadrúpedas, con un largo cuello y envueltas en la más suave de las lanas conocidas por todo y todos. Son los seres centrales de la mitología Alpáquida.


Sin embargo, en el Día de la Alpaca recordemos que todos los años estos magníficos animales mueren por millares debido al efecto del letal frio. Estamos casi perdiendo las alpacas suri y también las de color. La fibra no mejora de precio porque no está debidamente posicionada en el mercado de las fibras finas y porque su carne con bajo nivel de colesterol, es considerada como carne de indios. Por eso es vendida en Lima como carne de ovino de altura: a menos precio de las otras carnes rojas aun cuando tiene mejor valores nutricionales.

Que este día sirva para recordar a los funcionarios públicos que este sector debe recibir el tratamiento preferente que tenía con el CONACs. Esta experiencia no ha sido asumido ni reproducido por ningún Gobierno Regional, porque está probado que es la alternativa más rentable en las zona alto andinas y la menos vulnerable al cambio climático; asimismo, la más amigable con el medio natural y sus productos finales (fibra y carne) que son altamente competitivos s en el mercado globalizado.


En el Día de la Alpaca y en todos los días del calendario, recordemos que detrás de ella está el pastor alto andino que se encuentra en situación de pobreza y exclusión social y del que nos acordamos cada año solo en los periodos de friaje llevándoles abriguitos y gorritos y otras frivolidades que ya no necesitamos… Exigimos: JUSTICIA.


El gran deseo es que ojalá los alpaqueros del Perú se unan y tengan la capacidad de asumir la responsabilidad de conducir el desarrollo democrático y productivo de su sector y seguir como guardianes de Montaña. Evitemos que la advertencia del Mito fundacional se cumpla y se acreciente la pobreza en los andes. El Perú un país andino y en esa dirección debemos forjar nuestro presente y nuestro futuro. La Alpaca es una brújula.

Sobre el Autor: Enrique Moya Bendezú

Destacado intelectual que ha hecho coincidir al conocimiento científico con las ciencias sociales en beneficio de la comunidad peruana. Es un ilustre ayacuchano.

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