Opinión de Cap. EP Ing. Eloy Villacrez Riquelme

LA BATALLA DE TACNA…


LA HISTORIA

La Batalla del Alto de la Alianza, fue una acción bélica que se desarrolló el 26 de mayo de 1880 en Tacna, en el marco de la Guerra del Guano y del Salitre, siendo una de las acciones militares más sangrientas de esa época. Se enfrentaron los ejércitos aliados del Perú y Bolivia dirigidos por el General boliviano Narciso Campero contra el Ejército de Chile, comandado por el General Manuel Baquedano, luego de casi 8 horas de combate, casi al anochecer las unidades peruanas y bolivianas, se retiran hacia Tarata llevando casi mil heridos. Después de la batalla, Bolivia se retira militarmente de la guerra, la cual continuaría entre las fuerzas de Chile y Perú.

El lugar de la batalla fue la meseta del cerro Intiorko que en quechua significa Alto del Sol. Que está a 3 km de Tacna al Norte, También se le conoce como Campo de la Alianza.


El ejército aliado acampó en la meseta del Intiorko que su nombre se cambió por Alto de la Alianza. El plan era esperar el ataque chileno ahí. El 26 de marzo de 1880 Asumió el mando del ejército chileno el general de brigada Manuel Baquedano. El distrito peruano de Alto de la Alianza es uno de los 10 distritos de la Provincia de Tacna y fue creado el 9 de mayo de 1984. La capital es el poblado La Esperanza.


El 22 de mayo, el Jefe del Estado Mayor del ejército chileno, coronel José Velásquez, acompañado por casi todos los oficiales del ejército, hacen un reconocimiento de las fuerzas aliadas, llegando a Quebrada Honda. Desde ahí, el sargento mayor Salvo dispara sus 2 cañones para medir la distancia con los tiros, siendo respondido el fuego por la artillería aliada.


UNA BATALLA PERDIDA

La batalla de Tacna ha sido descrita en detalle por múltiples historiadores, lo único que debemos resaltar es la enorme superioridad en armamento y hombres que tenía el Ejército Chileno, la relación era de 3 a 1 respecto a los aliados Perú-Bolivianos, esta diferencia la estipularon, luego de la derrota chilena de Tarapacá, donde la diferencia de Chile con respecto al Perú era de 1.5 a 1, esto es, los chilenos eran 3 mil quinientos bien pertrechados de infantería, artillería y caballería , mientras que los peruanos no llegábamos a 2 mil, solo de infantería deficientemente armados.

La artillería, fue la segunda arma en jugar un decisivo papel en esa sangrienta batalla.

Los chilenos contaron con 20 cañones Krupp de campaña modernos y 17 de montaña y 4 ametralladoras, contra 16 cañones antiguos de los aliados, 6 de ellos Krupp y 4 ametralladoras. Otro elemento relevante fue que la artillería chilena estuvo servida parcialmente por artilleros ingleses y alemanes.

Dada la batalla, cuyos resultados oscilaron por momentos, hasta que la superioridad numérica de tres a uno y la eficacia de la artillería definieron el resultado, desbordándose el terror sobre la población civil de la ciudad de Tacna que se vio sometida a todas las manifestaciones del vandalismo.


En la obra del historiador y geógrafo arequipeño Mariano Felipe Paz Soldán y Ureta se lee:

"Seguros de que en Tacna no corrían peligro alguno, tanto porque habían presenciado la salida hacia Tarata del derrotado ejército aliado, cuanto por la notificación que enviara al Comando Chileno, el cuerpo consular extranjero, después de los primeros cañonazos disparados contra la ciudad, de que ésta no se hallaba defendida en modo alguno y que podían ocuparla libremente, los chilenos entraron en la ciudad, no formados, sino a la desbandada, dedicándose inmediatamente, en todas direcciones, a echar abajo las puertas de las casas y saquearlas, abusar bárbaramente de las mujeres, y asesinar a cuantos procuraban defenderlas y a cuantos se negaban a revelar donde se encontraban las sumas y objetos preciosos que suponían tuvieran escondidos".

"A la vez que los soldados chilenos hacían el repaso en el campo de batalla, la artillería principió a bombardear la inmediata ciudad de Tacna, temiendo que allí se reconcentraran los restos del ejército aliado. Muchos soldados chilenos abandonaron sus filas, y se dirigieron a la ciudad a saquear, matar y satisfacer su lubricidad, sin respetar la ancianidad ni la infancia. Aterrorizados los extranjeros, se reunieron los cónsules inglés, francés, alemán y manifestaron al general Baquedano, que aún permanecía en el campo de batalla, que la ciudad estaba rendida, y pedían garantías. La noche con su negro manto vino a favorecer escenas aterradoras”.



CRUENTO Y MORTÍFERO FUE EL INFELIZ GANADOR

Las ambulancias peruanas 1, 2, 3 y 4 establecidas en la ciudad estaban llenas de centenares de heridos, tendidos en el suelo, los cirujanos se ocupaban en curar a los que encontraban en mayor peligro, cuando se presentó a caballo un soldado chileno que preguntó: ¿qué ambulancias son éstas?

Y al contestarle: peruanas, sacó el sable, arrebató su caballo, y dio tajos a diestra y siniestra diciendo: "hoy no queda ni un solo cholo"; desde el patio hasta la puerta falsa de la casa, recorría destrozando cráneos, dividiendo cuerpos, tanto con su sable como con las patas del caballo, y como los heridos estaban en el suelo, los destrozos fueron espantosos. (A los chilenos se les llamó "rotos", es decir "andrajosos". ¿También fratricidas?)


Esto pasaba a las doce de la noche. Elevada la queja al cónsul francés M. Lariu y el jefe de la plaza coronel Martínez, éste envió a su ayudante Larraín, quien al ver lo que había pasado exclamó "estoy viendo este lago de sangre en donde hay un tendal de cadáveres y no lo creo".

El abogado y político chileno Benjamín Vicuña Mackenna en su Historia de la Guerra, (tomo II, p. 717) y tomado del historiador Mariano Felipe Paz Soldán, define lo qué es el "repaso":


"Los soldados chilenos son por instinto feroces y carniceros, no se satisfacen con ver muertos a sus enemigos; creen que se hacen los muertos y para dejar bien muertos a los muertos terminada la batalla recorren el campo y ultiman a los heridos. A este acto de barbarie casi increíble le dan el nombre de repaso y de ello se jactan". ¡Terrible!...


Asociación Patriótica por la Recuperación de ARICA y TARAPACÁ

Ficha N° 1341907 – SUNARP

Cap. EP Ing. Eloy Villacrez Riquelme
Presidente

Econ. MGP Ciro Silva Paredes
Secretario General

Cel. 948-858-059 / RPC 989-634-753

Correos:
aricaytarapacaesperu@gmail.com / ligausuariosperu@yahoo.es

Sobre el Autor: Cap. EP Ing. Eloy Villacrez Riquelme

Destacado estudioso de la guerra que Chile declaró al Perú en 1879. Precavido de futuros inmediatos. Velasquista. Impulsor en la recuperación de Arica y Tarapacá.

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