Mis Reportajes

¿CUÁNDO NACIÓ NUESTRO NIÑO JESÚS?.....


No confundan a Jesús, el Maestro,
con los pobres hombres que lo siguen de cerca y de lejos.
No esperen que su inconsecuencia, su irreflexión,
pueda servirlos interesantemente de excusa o de justificación.


François Mauriac (1905-1970) Escritor francés.



ORIGEN DE LA FECHA

Las referencias más antiguas a la celebración de la Navidad el 25 de diciembre son del año 221. Se ha sugerido que la fecha fue tomada de la fiesta pagana del sol. Según esta teoría, la Iglesia escogió el 25 de diciembre para suplantar a la fiesta pagana en que se celebraba al sol, conocida como "dies natalis Solis invicti". El sol resurge invencible en el solsticio de invierno, es decir, el 25 de diciembre, según el calendario romano.

Pero esta fiesta pagana no se celebró en el imperio romano, sino hasta el 274 AC, es decir, más de cincuenta años después de que los cristianos celebrasen en ese día la Navidad. Pero aún si los cristianos hubiesen querido remplazar la fiesta pagana, lo cierto es que la Navidad es una fiesta radicalmente distinta a las fiestas paganas o similares.


La fijación de la fecha del 25 de diciembre para el nacimiento del Señor puede obedecer a otros motivos. En un tratado anónimo sobre solsticios y equinoccios se afirma que "nuestro Señor fue concebido el 8 de las kalendas de abril en el mes de marzo (25 de marzo), que es el día de la pasión del Señor y de su concepción, pues fue concebido el mismo día en que murió"

. Si fue concebido el 25 de marzo, la celebración de su nacimiento se fijaría nueve meses después, es decir, el 25 de diciembre. En la tradición oriental, apoyándose en otro calendario, la pasión y la encarnación del Señor se celebraban el 6 de abril, por lo que se fijó la celebración de la Navidad el 6 de enero. En todo caso, la Iglesia Católica enseñó que el verdadero Sol que nace de lo alto no es el astro sino Jesucristo.

Él es "la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo". San Cipriano decía: "Él es el verdadero Sol" y San Agustín: "Él es el nuevo Sol".


COMO SE CALCULÓ EL AÑO DEL NACIMIENTO DE JESÚS

Cristo vino al mundo durante el Imperio romano. Los cristianos de los primeros siglos usaban los calendarios de su época que se referían a fechas de acontecimientos importantes para aquel mundo: fechas de emperadores, olimpiadas o el año de la fundación de Roma.

A comienzos del siglo VI después de Cristo el cristianismo se había propagado por todo el imperio. Uno de los hombres más sabios de la época, el monje y astrónomo de Scythia (actual Suroeste de Rusia), Dionisio el Exiguo (el pequeño) recopiló una tabla de fechas para la Pascua utilizando el calendario del emperador Dioclesiano. Entonces, después de muchos estudios y cálculos, quiso reanudar el sistema de cuenta de los años tomando el nacimiento de Jesucristo, Señor y centro de la Historia, como punto de partida.


Dionisio señaló el año 753 de la fundación de Roma como el año del nacimiento de Jesucristo. Tomó entonces este año como primero de la Era Cristiana. Paulatinamente este nuevo calendario fue tomando importancia, primero entre los cristianos y después en el mundo secular. Es el calendario que hoy se reconoce universalmente, aunque en algunas regiones aun utilizan también otros calendarios. Es según este calendario que comenzamos el tercer milenio.

Aunque Dionisio hizo un buen trabajo, no pudo saber la fecha exacta del nacimiento de Jesús. Estudios posteriores indican que Cristo nació varios años antes de lo que calculó el monje Dionisio:

Jesús nació durante el reinado de Herodes el Grande. Los Evangelios y el historiador Macrobio señalan que Herodes murió poco después de la masacre de los Santos Inocentes. También sabemos, según los datos del historiador Flavio Josefo, que Herodes el Grande murió en el año 750 de Roma. Por lo que se deduce que Jesús debe haber nacido antes de ese año.

Según San Lucas, Jesús contaba con unos treinta años cuando fue bautizado. Ahora bien, como San Juan Bautista comenzó su ministerio el año 15 del reinado de Tiberio, tenemos un punto de referencia. El año 764 de Roma es la fecha más probable del principio del reinado de Tiberio. Si añadimos 15 años para llegar al ministerio de San Juan Bautista, estamos en el año 779 de la fundación de Roma. Si para entonces Jesús tenía 30 años, Él nació el 749 de la fundación de Roma, es decir 4 años antes de lo calculado por Dionisio. La fecha del nacimiento de Jesús sería el año 4 a de C.



¿ES DIFÍCIL DE ENTENDER?

La imprecisión de la fecha en ningún modo disminuye la importancia de celebrar el nacimiento de Jesús. No cambia la realidad histórica y trascendental de que el Verbo Eterno se hizo hombre y habitó entre nosotros para salvarnos. Lo importante no es la fecha del nacimiento sino el nacimiento en sí mismo.

Pongamos un ejemplo. Los padres que adoptan a un bebé que fue abandonado no saben la fecha exacta de su nacimiento. ¿No sería lógico que, ante la carencia de datos, escogiesen una fecha aproximada para celebrar su cumpleaños? ¿Qué tal si esos padres rehusaran celebrar apelando a que la fecha es incierta? ¿Acaso no sería un agravio contra ese hijo? Habría que preguntarles: ¿qué es lo más importante, el día del calendario o la persona?


La fecha exacta del nacimiento de Jesús no es lo más importante, sino el hecho de que el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, naciendo de María Santísima, su Madre. Esa realidad nos trajo la salvación eterna. Es razonable que al no saber a ciencia cierta el día del natalicio de Jesús, se haya escogido un día con la mayor aproximación de nuestro calendario.


Entonces, los cristianos debemos celebrar la Navidad y celebrar el Gran jubileo de nuestra redención con todo el corazón porque celebramos a Jesucristo.

Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, es Señor del cosmos y también Señor de la historia, de la que es «el Alfa y la Omega» (Ap 1, 8; 21, 6), «el Principio y el Fin» (Ap 21, 6). El Padre ha dicho la palabra definitiva sobre el hombre y sobre la historia. Esto es lo que expresa sintéticamente la Carta a los Hebreos:
«Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas: en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo» (1, 1-2).

Así sea.

Sobre el Autor: Alberto Llanos

Periodista radicado en las provincias del PERÚ. Laboró en Panamericana Televisión S. A. desde la década del 80, realizando reportajes en las zonas de emergencia. Hoy, escribe, actúa y vive comprometido con el Pueblo.

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