Mis Reportajes

LA TELEVISIÓN SIN VALORES: ATV


Hace poco, la acequia del mal llamado canal ATV presentó otro mal llamado reportaje con un mal llamado título ‘Genaro Delgado Parker nos cuenta sus memorias’. ¿Qué memorias si el que las almacena vive y existe, ama y odia? En vez de educación se difunde ignorancia porque este tipo de sociedad termina siempre en circo.

Memorias o autobiografías, son términos que se utilizan o mencionan ante personas que faltan o han perecido. Es un tema de orden gramatical y por ello no me voy a perder, salvo que con esa mala intención hayan producido ese tape. ¿Qué la TV eduque? Tremenda barbaridad…


“Este hombre de 86 años nos confesó que prefiere que sea la historia quién lo juzgue”… Aún así, lo vejaron y humillaron los mismos que le hicieron una mal llamada entrevista y la lanzaron al aire después de filmarlo en plena vía pública como un bufón. ¿Y por qué digo que fue mala? Por lo siguiente.


No creo que un productor o director de verdad del mismo mal llamado programa dominical DíaD, hubiera permitido que con la conducción de una presentadora con una dentadura postiza, hubiera programado esa casi reseña a un entrevistado dando lástima y rabia a la vez. ¿Por qué al accidentado GDP no le sugirieron y hasta exigieron que use un collarín de cuello? Claro, la tele es un espectáculo y hay que hacer que la gente berree.

Los contenidos si los hubo, no me interesaron. ¿Qué noticia daba o daría GDP si ya todo de él se sabe o se conoce u oculta? Verlo en esa posición, con el cuello aparentemente roto y sentado en una silla de ruedas, la compasión se fue al carajo para enviarle un misil a esa acequia de canal, pero de mierda. Una cosa es ser un ser humano y otra es ser humano.

Esa noche del 15 de mayo de 2016, habrían estado aplaudiendo el valor de ATV de enfrentar y humillar a un accidentado. Me llegó el eólico sentimiento de odio de doña Mónica Delta y de unas cuantas personas más. ¿Y qué decir del fugitivo Ernesto Shultz Landázuri? Los odios son diferentes, pero pierde más el ladrón de los dineros de Estado.


“No se puede hablar de la televisión peruana, sin el nombre de este personaje, debido a que fue él quien la trajo a nuestro país... Gracias a su gran olfato creó grandes leyendas de la pantalla chica... No solo se recuerdan sus obras sino que también su forma de ser, cómo un empleador tirano, déspota y de complicada personalidad”.


Así se expresa de su víctima ese canal que nació chico y que seguirá siéndolo menos creíble por su producción televisiva que se chapa de los crímenes, de los lamentos y de programas sin valores. (Con el olfato se percibe y distingue los olores y con la inteligencia se crea). Creo que estoy haciéndole un favor a esta desvalorizada televisora, nombrándola.

La televisión, es la base de una opinión pública hueca. Ha creado un mundo esquizofrénico en el que entre el individuo y lo global no hay nada. Lo dice un sociólogo francés, pero no hay que ir muy lejos porque muy cerca de nosotros están esos pobres programas que dan pena, desposeídos de un mínimo de formación. Gracias Genaro por ser tirano obligándonos a crear y alejarnos hoy otros mil años luz, de ese gran invento que el Homo Sapiens lo está destruyendo.


Sobre el Autor: Alberto Llanos

Periodista radicado en las provincias del PERÚ. Laboró en Panamericana Televisión S. A. desde la década del 80, realizando reportajes en las zonas de emergencia. Hoy, escribe, actúa y vive comprometido con el Pueblo.

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