Mis Reportajes

EL PAÑAL QUE SE DEBE CAMBIAR A UN BEBÉ…


La DEMOCRACIA es un sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes. La democracia tiene sus bases en el antiguo griego y se forma al combinar los vocablos demos (que se traduce como “pueblo”) y kratós (que puede entenderse como “poder” y “gobierno”). La noción comenzó a ser empleada en el siglo V A.C., en Atenas. Pero aquí todo es diferente. Ejemplo: al elegir sobre un millar de candidatos se opta por un par de ellos; pero si no quieres hacerlo, borroneas las células, las dejas en blanco y también te puedes limpiar…

Todo lo que permite esta democracia criolla. Tanto, que hay el rumor de que las elecciones del 2016 continuarán siendo obligatorias. ¡Esta democracia chola y el congreso inepto se pasan!…

Todo estaría bien, pero lo perfecto adolece de su misma pulcritud. En este largo período eleccionario, la generosa democracia permitirá la postulación de casi mil quinientos candidatos incultos para el próximo Congreso Nacional, todos con el deber de legislar (su trabajo), pero ninguno con la idea de renunciar si eliminan la inmunidad parlamentaria y todos de acuerdo con el nuevo monto de sueldo a percibir. Los 130 elegidos, inevitablemente, serán los más malos. ¿?


Lo dicho, sin embargo, no tiene nada que ver con los cambios que requiere el Perú porque los cambios que mintió Ollanta Humala de hecho no llegaron a efectuarse frustrando a personas y a comunidades enteras de todo el país. Hacer una permuta no supone enemistarse con la no virginal democracia. Pero, ¿qué significa el verbo transitivo, cambiar?


DEL GALOLAT, CAMBIĀRE

La Real Academia Española que rige el idioma que hablamos, dispone de catorce significados de esa apestosa palabra para unos y, muy dulce palabra para otros. En sus variadas versiones, CAMBIAR se refiere a “mudarse de ropa”, a “dejar una cosa o situación para tomar otra” o, en “modificarse la apariencia, condición o comportamiento”. Pero, de todos estos significados yo me quedo con el número 6 que textualmente dice: “Quitar el pañal a un bebé y ponerle uno limpio”.

En verdad, este centro de investigaciones que millones de personas llamamos Perú, necesita de un urgente cambio cuyo motor empiece con la primera y así sucesivamente. Por extrema necesidad se reparará en un ‘ruster’ o en una caja de gran velocidad, pero sin alterar la marcha. Se planifica, se ejecuta y se verifica. Del mismo modo la no muy pura democracia nos abrirá sus senos para dar de lactar al nada suertudo Pueblo Peruano. ¡Esta es la oportunidad!...



VIRAR: CAMBIAR DE RUMBO

No es tarea fácil dirigir a hombres; empujarlos, mentirles y hasta enseñarles las mañas de otros; esto último es muy sencillo. Lo expresó el filósofo y escritor indio Rabindranath Tagore, dándonos la razón respecto a nuestro destino de dirigir y/o ser dirigidos. Ambos mecanismos son factibles con libertad y justicia.


Por tanto, tenemos el derecho de expresarnos por los cambios que cualquier sociedad precisa, más aún si la demanda es por amplia mayoría y con una concepción revolucionaria. La promesa electorera de Humala que fue motivo del gran engaño, no debe ser objeto de fracaso ni menos de contra marchas de nuestra historia. ¿Y dónde están los que dirigen y los dirigidos?


Precisamente, ahí están los primeros (los dirigentes) que según el pensamiento de Tagore no poseemos. Son aquellos que con el continuismo, con el neo liberalismo de picada y con las transnacionales nos hicieron naufragar. Entonces, no hablemos de nombres sino de acciones. La oportunidad de cambios para este país mediante elecciones, es una estela que se abre para los que vivimos hoy y no mañana. Las ideologías vendrían del brazo con una auténtica Democracia, dado que hasta la fecha sigue reinando la politiquería, el capital y la ignorancia.

Todo camino no se hace solo al andar; todo camino se hace pero, desbrozándolo. Con honestidad y con los otros valores que hoy están lamentablemente alquilados. Quienes tomarían las riendas que el Soberano disponga, no deben ser los mismos para que no vuelvan a pactar o negociar como antes y a sus espaldas. Existe una nueva gente con más ‘punche´, inteligencia y decencia que los reemplazarán. El cambio o los cambios los pide la mayoría de los costeños, serranos y selváticos del Perú. Hay que quitar el pañal al bebé y ponerle uno limpio.


Sobre el Autor: Alberto Llanos

Periodista radicado en las provincias del PERÚ. Laboró en Panamericana Televisión S. A. desde la década del 80, realizando reportajes en las zonas de emergencia. Hoy, escribe, actúa y vive comprometido con el Pueblo.

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