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EL HIMNO MÁS BELLO DEL MUNDO...

br>EL HIMNO MÁS BELLO DEL MUNDO

El Himno Nacional del Perú es uno de los símbolos nacionales de la Patria. La letra pertenece a don José de la Torre Ugarte excepto la primera estrofa, que es de autor anónimo y la música a don José Bernardo Alcedo. Fue arrogado en el año 1821, con el título de Marcha Nacional del Perú. Lo aplaudieron José San Martín en 1821 y Simón Bolívar en 1824. Se define como una composición poética y musical. Consta de un coro de cuatro versos y siete estrofas de ocho versos cada una. La partitura se creó así:


Realmente, hermosa de verdad. Pero toda belleza tiene sus tropiezos como los tuvo y quizás los siga teniendo nuestro Himno. Entendamos que esta pieza nació con patrióticos latidos de libertad y de independencia. No es un recuerdo, es más bien una vivencia que siempre será actual en la medida que el Perú conquiste orientar a su población por su legítima identidad.



SAN MARTÍN NO SOLO FUE UN LIBERTADOR

Luego de proclamada la independencia nacional, el general José de San Martín convocó a un concurso público para elegir la Marcha Nacional del Perú, mandato que fue publicado el 7 de agosto de 1821, en la Gaceta del Gobierno. Se convocó a profesores, compositores y a aficionados en general, para que dirijan sus producciones firmadas al Ministerio de Estado antes del 18 de septiembre, día en el cual una comisión designó cuál de ellas sería tomada como la Marcha Nacional.

El autor de la composición elegida, fue retribuido por el público (con algo de dinero y con muchos aplausos) y el gobierno, por su parte, premió con su gratitud equivalente a una simple congratulación. (Inicialmente no se llamó Himno, sino Marcha con la misma valoración). Para ese concurso San Martín tenía sus simpatías y gustos muy suyos. Con una evidente una parcialidad del Libertador, fueron siete las composiciones que entraron en el concurso:


• La del músico mayor del batallón «Numancia».

• La del maestro Alcedo.

• La del maestro Huapaya.

• La del maestro Tena.

• La del maestro Filomeno.

• La del padre Aguilar, maestro de capilla de los Agustinianos.

• Otra más del maestro Alcedo, a la sazón hermano terciario del Convento de Santo Domingo.



Sin embargo, a San Martín ninguna obra era de su gusto y el certamen no fue del todo claro. Las pruebas por medio auditivo se realizaron en el salón de don José de Riglos, amigo íntimo y colaborador de San Martín. Riglos, al no encontrar ¿? entre las siete obras escuchadas una Marcha de su agrado e igual que su amigo San Martín, resolvió (con la venia oculta del Libertador), adoptar provisoriamente y de facto, la presentada en último término por Alcedo, cuya belleza melódica y con el indubitable fervor patriótico del autor, ganaría las palmas.

Con una presunta y autoritaria Marcha, el músico Alcedo aceptó “provisoriamente y de facto” el reto y asumiendo una oculta indignación, el noble músico procedió a la orquestación de la Marcha ensayando en el local del Teatro. Sin su himno un país es un error. La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido.


La noche del 23 de septiembre de 1821 en el Teatro de Lima, en una función a la que asistió San Martín y los próceres de la independencia nacional, la bella voz de la señora Rosa Merino fue la primera en entonar esta canción nacional. El auditorio, al escuchar la música y letra del Himno Nacional, respondió poniéndose de pie aplaudiendo a Alcedo por ser su creador musical y porque dirigió la orquesta. La Torre, el otro creador, al fondo del Teatro enjugó sus lágrimas. Perú, ya no de modo provisorio ni tampoco de facto, tenía oficialmente su Himno para siempre.


CORO, ESTROFAS Y CAMBIOS

El coro y las estrofas originales fueron compuestos por el poeta iqueño y sanmarquino de la Facultad de Artes, don José de la Torre Ugarte. Pero siempre fueron manoseados. Las estrofas del Himno fueron un claro testimonio del fervor patriota del poeta y de los ideales libertarios de los peruanos. El tiempo cambia y las obras humanas, también. Diversas partes del Himno fueron sutilmente modificadas en la letra y la música, pero fueron restaurados con un afán dadivoso por el musicólogo Claudio Rebagliati en 1869 a pedido de José Bernardo Alcedo. ¡Casi cuarenta años después!...

Más tarde, en 1874 se presentó una solicitud en la que se pidió la convocatoria a un concurso para reformar la letra del Himno Nacional, en vista de las sucesivas versiones que circulaban, además de los pequeños defectos que le encontraban. Sin embargo, dicha iniciativa fue rechazada porque en la opinión pública se generó un fuerte arraigo popular en reconocimiento al Himno tradicional que el tiempo le brindó y que se consolidó desde sus orígenes.

El 8 de mayo de 1901, en Lima, se aprobó la Edición Oficial restaurada del Himno Nacional del Perú, cuya partitura original y única la asumió integralmente el profesor Rebagliati. El país se volvió a aburrir de tantos himnos que con diferentes letras y músicas que se difundían el todo el Perú desde tumbes hasta Tarapacá (Río Loa). Para una relativa solución se tuvo el tino de mantener y hasta de salvaguardar los originales de Alcedo, de la Torre y la restauración y armonización musical correspondiente a Claudio Rebagliati.


EL HIMNO NO SE SALVÓ DE LOS INTENTOS REFORMISTAS

El mismo año que el gobierno de Eduardo López de Romaña (1899-1903) aprobó la música del Himno restaurada por Claudio Rebagliati, este ingeniero arequipeño dispuso que se convocara a un concurso para elegir una nueva letra por considerar la original de José de la Torre Ugarte, como agresiva hacia España. Dicho concurso lo ganó el poeta José Santos Chocano, cuyas estrofas con el mismo coro llegaron a cantarse en las escuelas públicas y se publicaron en los cancioneros populares. Una de las cuatro estrofas del poeta limeño era así:

Si Bolívar salvó los abismos / San Martín coronó la altitud; / y en la historia de América se unen / como se unen arrojo y virtud. / Por su emblema sagrado la Patria / tendrá siempre, en altares de luz / cual si fuesen dos rayos de gloria, / dos espadas formando una cruz. / Etc. Cuatro estrofas del más puro estilo barroco.

Pero no pasó mucho tiempo para que nuevamente la opinión pública reclamara la antigua letra de nuestro Himno. Tan grave fue la presión, que esta vez fue originada por los sectores provincianos y que el Congreso peruano se vio obligado en 1913 durante el gobierno de don Guillermo Billingurst, a declarar intangible, tanto la letra como la música del Himno Nacional. Pero la enfermedad reformadora no tuvo su punto de quiebre. A casi cincuenta años después (1959), a pedido del intelectual y político de Raúl Porras Barrenechea, la criolla Chabuca Granda compuso un reemplazo para la primera estrofa del himno; sin embargo, ésta nunca se difundió. Esa discutida estrofa se guardó así:

Gloria enhiesta en milenios de historia / fue moldeando el sentir nacional / y fue el grito de Túpac Amaru / el que alerta, el que exige / y el que impele, hacia la libertad. / Y el criollo y el indio se estrechan / anhelantes de un único ideal / y la entrega de su alma y su sangre / dio el blanco y los rojos / del emblema que al mundo anunció / que soberano se yergue el Perú. / Para gloria de Dios.


MÁS INTENTONAS DE ALTERACIONES

Durante el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado se intentó modificar el segundo y tercer párrafo. De la misma forma el gobierno de Francisco Morales Bermúdez dispuso que en ceremonias oficiales y colegios, se cantase la última estrofa en lugar de la primera. Con el inicio del segundo gobierno de Fernando Belaúnde Terry se volvió a cantar el Himno con la primera estrofa. En fin, hasta el aprista Rafael Rey cuando era Ministro de Defensa el año 2009, dictó que se entonase el coro con la última estrofa.

El Tribunal Constitucional determinó en junio de 2005 que la primera estrofa del himno (Largo tiempo ...) no es de la autoría de José de la Torre Ugarte, sino más bien fruto del folclore popular y que su inserción en el himno expresa la voluntad del pueblo peruano representado en el Parlamento Nacional mediante la Ley Nº 1801; por lo que merece mantenerse como intangible. El TC también verificó que se había excluido la quinta estrofa original del Himno y considerando la legislación de los derechos de autor y la integridad de la obra, ordenó que se restituya dicha quinta estrofa que, en la versión actual del Himno, sería la sexta estrofa de un total de siete.

En setiembre de 2009, el Gobierno volvió a meter su mano al Himno disponiendo que se cantará solo en ceremonias oficiales la última estrofa (En su cima los Andes sostengan...) en lugar de la primera, pero únicamente el 24 de setiembre (Día de las Fuerzas Armadas) y el 8 de octubre (Día del Combate de Angamos).


SOBRE LA INTERPRETACIÓN

El Himno Nacional también tiene ciertas peculiaridades en el momento de su interpretación, especialmente en sus repeticiones y cuando es cantado de la siguiente manera:

Coro: Somos li...bres, seá...mos...lo siempre, / seámoslo siempre / y antes nie...gue... sus lu...ce...s, / sus luces, sus luces el So...l / que faltemos al vo-oto solemne / que la Patria al Ete-erno elevó-o / que faltemos al vo-oto solemne / que-e la Patria al Ete-erno elevó / que faltemos al vo-oto solemne / que-e la Patria al Ete-erno elevó.

Estrofa 1: Largo tiempo el peruano oprim…ido / La ominosa cadena arrastró… / Condenado a una cruel servidumbre, / Largo-tiempo (bis) en silencio gimió...ó / Más apenas el grito sagrado / ¡Libertad! En sus costas se oyó. / La indolencia de esclavo sacude, / La humillada (Bis) cerviz levantó (Bis).

Coro: Somos li…bres, seá…mos…lo… Etc.


¿Y EL SENTIMIENTO…?

Las ideas mueven al mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos, lo sentenció la actriz británica Elizabeth Taylor. Es que nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos. ¿Así ubicamos a nuestra Patria? Sólo los buenos sentimientos pueden unirnos, el interés jamás ha forjado uniones duraderas. Hay que juzgar los sentimientos por los actos, más que por las palabras, confirmó la escritora francesa A-A-Lucile Dupin.

El himno se canta con la mano derecha sobre el pecho a la altura del corazón. En ceremonias al culminar, el celebrante pronuncia: ¡Viva el Perú! y la concurrencia responde: ¡Viva!... La letra y música del Himno Nacional son intangibles con lo dispuesto en la Ley 1801 del 26 de febrero de 1913. La letra oficial es la que se indica:

CORO

¡Somos libres! ¡Seámoslo siempre! / Y antes niegue sus luces el Sol, / Que faltemos al voto solemne / Que la Patria al Eterno elevó.

Estrofa I

Largo tiempo el peruano oprimido / La ominosa cadena arrastró / Condenado a una cruel servidumbre, / Largo tiempo en silencio gimió. / Mas apenas el grito sagrado / ¡Libertad! En sus costas se oyó. / La indolencia de esclavo sacude, / La humillada cerviz levantó.

Estrofa II

Ya el estruendo de roncas cadenas / Que escucharon tres siglos de horror / De los libres, al grito sagrado / Que oyó atónito el mundo, cesó. / Por doquier San Martín inflamado, / ¡Libertad! ¡libertad! pronunció: / Y meciendo su base los Andes, / La enunciaron también a una voz.

Estrofa III

Con su influjo los pueblos despiertan / Y cual rayo, corrió la opinión, / Desde el Istmo a las tierras del fuego / Desde el fuego a la helada región. / Todos juran romper el enlace, / Que Natura a ambos mundos negó, / Y quebrar ese cetro que España / Reclinaba orgullosa en los dos.

Estrofa IV

Lima, cumple su voto solemne, / Y severa su enojo mostró, / Al tirano potente lanzando, / Que intentaba alargar su opresión. / A su esfuerzo, saltaron los hierros / Y los surcos que en sí reparó / Le atizaron el odio y venganza / Que heredó de su Inca y Señor.

Estrofa V

Compatriotas, no más verla esclava / Si humillada tres siglos gimió, / Para siempre jurémosla libre, / Manteniendo su propio esplendor / Nuestros brazos, hasta hoy desarmados, / Estén siempre cebando el cañón, / Que algún día las playas de Iberia, / Sentirán de su estruendo el terror.

Estrofa VI

Excitemos los celos de España / Pues presiente con mengua y furor / Que en concurso de grandes naciones / Nuestra patria entrará en parangón. / En la lista que de estas se forme / Llenaremos primero el renglón, / Que el tirano ambicioso Iberino, / Que la América toda asoló.

Estrofa VII

En su cima los Andes sostengan / La bandera o pendón bicolor, / Que a los siglos anuncie el esfuerzo / Que ser libres, por siempre nos dio. / A su sombra vivamos tranquilos, / Y al nacer por sus cumbres el Sol, / Renovemos el gran juramento / Que rendimos al Dios de Jacob.


VERSIÓN EN QUECHUA

El quechua es el segundo idioma más importante en el Perú. Por esa razón, el himno en español ha sido traducido al quechua cusqueño. Hay dos diferentes versiones de traducción, la primera corresponde a Demetrio Túpac Yupanqui y la segunda que es la oficial, porque pertenece a la Academia Mayor de la Lengua Quechua la cual es por ley, la única institución encargada de normalizar el quechua.

Sobre el Autor: Alberto Llanos

Periodista radicado en las provincias del PERÚ. Laboró en Panamericana Televisión S. A. desde la década del 80, realizando reportajes en las zonas de emergencia. Hoy, escribe, actúa y vive comprometido con el Pueblo.

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