Mi Opinión

LA TV Y LA BASURA...

LA TV Y LA BASURA

La televisión es el único somnífero que se toma por los ojos, sentenció el malogrado cineasta italiano Vittorio de Sica. En realidad, un televisor es la única arma letal que mata, pero de sueño, tedio y de inacción. El concepto de televisión se puede rastrear hasta Galileo Galilei y su telescopio. Que se sepa, diariamente se vende o se adquiere un promedio de medio millón de televisores en todo el mundo, aunque la televisión digital, (por cable, por satélite o por vía terrestre), alcanza ya al 55% de los hogares de todo el orbe. ¿Y ese 45 % vivirá en plena libertad lejos de un aparato mal utilizado?

La televisión en el Perú es ese gran ogro causante del crecimiento anormal de las zonas marginales, de la desinformación y del estigma de la ignorancia. Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuó la BBC en Inglaterra en 1927; y la CBS y NBC en Estados Unidos en 1930. La primera emisora con programación fue creada en 1930 en Berlín por Manfred von Ardenne. En cambio, en el Perú se siguen construyendo vestidores, baños y fabricando papeles higiénicos (PH).

Obviamente, una cosa es el desarrollo de la televisión como invento y otra es su explotación con fines de lucro para lo cual se habla de licencias, programas, raiting, etc., pero nada de educación, respeto a la niñez ni menos al apuntalamiento del desarrollo cultural del país, una nación en cierne. El Perú está predestinándose al carajo. Recién probó la televisión comercial por los años cincuenta. Pero los galos, los estadounidenses o los ingleses, casi veinte años más atrás hacían sus trasmisiones regulares de TV electrónica gracias al desarrollo de los siguientes elementos en cada extremo de la cadena: el tubo de rayos catódicos y el iconoscopio.

Ahora queremos basura para formarnos. No para trasmutar. La TV es experta para difundir, pero a esa virtud para la cual fue hecha le cambiaron de camino. Las críticas son necesarias. Se estima que la telebasura existe desde los años ochenta en Estados Unidos y en los noventa en el resto del mundo audiovisual. Ahí se envuelve el morbo, el sensacionalismo y los anti valores con que babea la vil y ardiente telebasura.


Si a la gente le gustan las salchichas, hay que seguir dándole más salchichas. Decía para su época y muy claramente uno de los entonces llamados “Zares de la Televisión Peruana”. Es que en el Perú a todo aquel que tiene algo más, le sale los reinados de todo tipo. Ej. La reina de zapallo o el príncipe del plátano. ¿Y el difusor de la TV Basura? La telebasura puede quedar definida por los asuntos que aborda, por los personajes que exhibe y que coloca en primer plano y, sobre todo, por el enfoque distorsionador al que recurre para tratar la variedad de temas y de personajes.


LA TELEBASURA

Entonces, para definir a la telebasura es fácil, pero es muy arduo por el poco criterio que tenemos. Es uno o un conjunto de programas que vulneran los derechos fundamentales, la falta de consideración hacia los valores democráticos o cívicos, como por ejemplo, el desprecio a la dignidad que toda persona merece, el poco o ningún respeto a la vida privada o a la intimidad de las personas o la utilización de un lenguaje vocinglero, grosero e impúdico. Además, con la intención de convertir en espectáculo la vida de determinadas personas que, generalmente, se prestan a ser manipulados a cambio de la celebridad que les da la televisión o a cambio de contraprestaciones económicas.

En España se define a la telebasura como cualquier espacio, sea cual sea su género (magazines y reality shows principalmente, pero también concursos e incluso debates), “en el que prima el mal gusto, lo escandaloso, el enfrentamiento personal, el insulto y la denigración de los participantes y la agresión a la intimidad (es decir, la invasión de la intimidad de los que participan pero, sobre todo, la imposición a los espectadores de la intimidad de los que participan)". ¿Y la Ley? Bueno, la Ley es sólo la Ley, pero no sé si el político francés Montesquieu acertó al decir: La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.



¿Y CÓMO SE ASUME A LA TELEBASURA EN OTROS PAÍSES?

Con la fuente de Wikipedia, veamos a algunos cercanos a nosotros y el lunar de Perú:


ARGENTINA

En los años 1990 hubo diversos programas identificados en el país como telebasura. Uno de ellos fue el exitoso Hola Susana, criticado especialmente en 1994 por su iniciativa de mostrar a personas con deformidades. Asimismo lo fueron los realizados por Mauro Viale, por crear espectáculos basados en casos policiales y personas marginales. Otros incluidos en la definición fueron Ritmo de la Noche y Jugate conmigo por "sacar el jugo a accidentes verídicos o simulados por participantes en juegos".

Actualmente son considerados en esta categoría varios programas caracterizados por las burlas hacia personajes famosos y los escándalos en el aire: Intratables, Duro de domar, Bendita TV, Este es el Show, El diario de Mariana y especialmente Showmatch, uno de los más populares de la TV argentina en los últimos años. Pero en el 2015 sigue…



COLOMBIA

En 1995, el diario El Tiempo publicó un reportaje en el que un psicólogo especializado en el tema afirmaba que las personas con una estructura psicopática eran propensas a engancharse a este tipo de programas. A ese psicólogo nadie le creyó, pero tuvo razón aunque hoy, nosotros y los colombianos, vamos pisando el 2015.

Uno de los programas que más controversia generó fue el reality Los Pichones, emitido por un canal por cable en 2007 y en el que se premiaba a la pareja que mantuviera relaciones sexuales de manera más explícita ante las cámaras. A pesar de la polémica generada, Radio Caracol informó de que más de 0,7 millones de personas se habían inscrito para participar. ¡Cosa de locos y el Canal lo producía con importantes auspiciadores!...



COSTA RICA

La telebasura en Costa Rica se ha popularizado en los últimos años, hasta el punto de crear un programa de televisión llamado Intrusos de la Farándula, dedicado a espectáculos que publica notas polémicas, amarillistas y sensacionalistas de una farándula inexistente en ese país. Ese programa es parte del Grupo Repretel conformado por los Canales 4, 6 y 11.


ESPAÑA

La telebasura viene experimentando un elevado ascenso en su presencia dentro de la televisión española: lo que habitualmente se considera telebasura ocupa un lugar destacado en la programación, a pesar del desagrado mostrado por un importante sector de la población.

El asunto ha llegado, incluso, al debate académico con dos libros significativos: Telebasura y democracia (2002), del filósofo Gustavo Bueno y Telebasura y periodismo (2004) del periodista y catedrático Carlos Elías. En este último, Elías critica a los periodistas de prestigio que se pasan "al lado oscuro" de la telebasura para dotarla de prestigio ante la opinión pública y para confundir periodismo con espectáculo. Considera que las televisiones pagan a estos periodistas telebasureros "sumas astronómicas de dinero con el que compran su deontología profesional".



MÉXICO

Desde 2004 ya se denunciaba que la programación de los principales canales mexicanos estaba dominada por la telebasura, los deportes y películas dobladas al español. Asimismo, se señaló que los programas "promotores del morbo y el escándalo" se encontraban, según estudios de IBOPE, en las listas de espacios más vistos en cada canal televisivo mexicano. El boicot a las empresas patrocinadoras de telebasura fue un éxito. Decenas de empresas han prometido reorientar sus inversiones.


La televisión es el medio de comunicación de masas por excelencia, de manera que una reflexión filosófica sobre sus principales gestores que son los periodistas, nos decepcionan porque muchos se venden al patronazgo. La prensa amarilla amplía sus obscuros tentáculos y unida con 'el caballero de don dinero', vence. Los periodistas deben criticar, pero no azotar a nadie, dijo el político alemán Hans Dietrich Genscher. ¿Y si claudican?


¿EL RECICLAJE SERÍA IRREVERSIBLE?

(Los Anunciantes de la TV son los que generalmente compran la línea política de un determinado medio. El producto objetivo que se anuncia mediante los spots, es la forma que pasa en segundo lugar. La finalidad es Comprar y Vender el contenido a través de las pantallas. ¿Y con qué se compensan? Pues, con dinero y con influencias de diverso tipo que terminan ordenando el Poder que ostentan solamente los poderosos. Los aparentes vigorosos Anunciantes, sin embargo, son sólo parte de ese gran reino de los Medios que otros avasallan. ¿Y cuáles son los auspiciadores de la TV basura? Son Coca Cola, Costeño, Lafitil, Rexona, Guaraná, Milo, Nosotras, Always, Claro, Entel, Cifrit, KR, Vanish, Cielo, Head & Shoulders, Colgate, Sprite, Saga Falabela, D’Onofrio, Y Tú Que Planes, Pantene, Sedal, Tottus, Real Plaza, KFC, Plaza Vea, Ripley, etc.).

La telebasura, reitero, es un fenómeno televisivo que atenta contra la función social del medio; que menoscaba sus posibilidades expresivas y de contenido en términos tanto de información y formación como de entretenimiento y que conculca valores constitucionales como el derecho a la veracidad, a la intimidad, a la dignidad de las personas, a la no discriminación y a la protección soberana de la infancia. El uso de este argumento eleva la crítica contra la telebasura por encima de una simple cuestión de sensibilidad o de gusto. En la legislación de muchos países sí que se hace mención expresa a que los medios de comunicación social (tanto los de titularidad pública como a los de concesión privada) deben respetar principios como el respeto al honor, la fama, la vida privada y el conjunto de derechos y libertades reconocidos a todos los ciudadanos.

Perú se aleja con una televisión empobrecida a la posibilidad visionada por Basadre. Para una muestra sólo un botón. A fines de la década de los 90s, el programa de tipo talk show Laura, conducido por Laura Bozzo, recibió muchas críticas por mostrar la sociedad peruana como "gente sin dientes, que habla un castellano pésimo, solo se divierte en polladas y resuelve sus conflictos privados mediante el llanto, el grito y los golpes". El programa presentó en la secuencia "Hago todo por Dinero" a personas de bajos recursos sometidas a humillaciones y vejaciones a cambio de peculio, inclusive un reto en el que debe lamer las axilas y los pies de otro. El estudioso N. Abel Caro M. confirmó que hay oferta de programas basura y eso crea su propia demanda. La sociedad emergente es fácil presa de esa basura. El estado debe regular dichos excesos porque es su función.

Los movimientos sociales no necesariamente serían originados y conducidos por los políticos y sus bien rentados asesores entre ellos ciertos comunicadores. Y si la población fuera organizada con objetivos comunes todo sería diferente. Porque los políticos hastían como las axilas de la Bozzo tan igual como la infeliz televisión hace más flácidas las piernas numéricas de la Díaz. Pero los políticos y los que se apodan como “propietarios” de la Televisión; defienden, muerden y cuidan intereses multinacionales a cambio de las migajas que “sus” empresas difunden programas para seguir ultrajando hasta en lo espiritual al gran púbico que es acorralado, lamentablemente. Lo que hoy nos acrecienta es un gran desafío contra la televisión basura. La Prensa es la Artillería de la Libertad, lo definió el escritor británico Gilbert Keith Chesterton.

Sobre el Autor: Alberto Llanos

Periodista radicado en las provincias del PERÚ. Laboró en Panamericana Televisión S. A. desde la década del 80, realizando reportajes en las zonas de emergencia. Hoy, escribe, actúa y vive comprometido con el Pueblo.

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